Escuchar antes de dibujar
El primer paso es conversar sobre la mascota y no sobre el producto. Preguntar cómo era, qué hacía y qué imagen aparece primero al recordarla descubre información que una fotografía no contiene. Una palabra repetida puede orientar toda la composición.
Probar varias soluciones
El boceto permite explorar círculos, siluetas, vacíos y ubicación de letras sin desperdiciar metal. Las primeras opciones no buscan ser definitivas. Compararlas ayuda a eliminar elementos innecesarios y encontrar una forma que conserve identidad en tamaño pequeño.
Preparar el dibujo para el oficio
El diseño elegido debe adaptarse a la segueta, el grabado y el espesor disponible. Se refuerzan uniones, se abren espacios y se comprueba la escala. Cuando emoción y estructura alcanzan equilibrio, el boceto está listo para convertirse en pieza.

