Pocas palabras, mucho significado
En una superficie pequeña, una frase extensa pierde legibilidad. Expresiones como “Siempre cerca”, “Mi compañero”, “Juntos” o una palabra propia de la familia pueden comunicar con fuerza. Lo importante es que suenen auténticas para quien llevará la pieza.
Una frase que pertenece a la historia
A veces la mejor opción no es una expresión conocida, sino un apodo o una palabra que se repetía durante los paseos. Ese lenguaje íntimo diferencia la pieza de cualquier producto genérico y permite que el mensaje conserve significado incluso sin explicaciones.
Equilibrar texto e imagen
Si el frente ya contiene una silueta compleja, la frase puede pasar al reverso. También puede dividirse el mensaje entre nombre y una sola palabra. Dejar metal libre ayuda a que letras y figura respiren y sean fáciles de mantener.


