El artesano detrás de cada pieza

Un día en
mi taller.

Entre historias, herramientas y metal, cada jornada tiene un propósito: crear con mis manos un objeto que represente un vínculo verdadero.

Banco de orfebrería con herramientas y metales

01

Mi manera de trabajar

No empiezo con una pieza.
Empiezo escuchando.

Una fotografía me muestra la forma, pero la historia me explica qué debo mirar. Puede ser una oreja levantada, una postura, una fecha o la manera en que esa mascota esperaba cada día.

Mi trabajo como orfebre consiste en transformar esos detalles en líneas, y luego transformar esas líneas en metal. Cada decisión —el tamaño, el material, el calado y la terminación— tiene que cuidar el significado.

Calado artesanal de una silueta en metal
“La pieza pasa muchas horas en mis manos antes de llegar a las tuyas.”

De la mañana a la entrega

Así transcurre
una jornada.

01

Preparar el banco

El día empieza ordenando el espacio, revisando seguetas, limas, martillos y láminas. Cada herramienta tiene una función y trabajar con calma comienza por saber dónde está todo.

02

Volver a la historia

Antes de tocar el metal leo nuevamente el mensaje del cliente, miro las fotografías y recuerdo qué detalle volvió especial a esa mascota. No fabrico una figura genérica: trabajo para una historia concreta.

03

Dibujar y simplificar

Paso las fotografías a líneas. Pruebo siluetas, nombres, huellas y espacios hasta encontrar una forma que pueda reconocerse en pocos centímetros y que al mismo tiempo sea resistente.

04

Elegir y preparar el metal

Alpaca, latón o cobre cambian el carácter de la pieza. Marco el diseño sobre la lámina, reviso el espesor y hago las perforaciones necesarias antes de comenzar el calado.

05

Calar con paciencia

La segueta avanza lentamente sobre el banco. Giro la pieza, acompaño las curvas y dejo que la hoja corte sin forzarla. Este es uno de los momentos donde el dibujo comienza a convertirse en objeto.

06

Limar, grabar y dar textura

Las limas corrigen el contorno y suavizan cada borde. Después llegan el nombre, una fecha o una textura. Pequeños golpes y líneas hacen que la luz revele detalles que antes no existían.

07

Terminar y revisar

Satinado, brillo o pátina: el acabado define la última sensación. Reviso argollas, uniones y bordes, limpio la superficie y tomo la pieza con la mano para comprobar que se sienta cómoda y firme.

08

Entregar algo que permanece

La pieza se prepara para viajar. Antes de guardarla pienso en la persona que la recibirá y en el momento en que reconocerá el nombre, la silueta o la huella. Ahí termina mi jornada y comienza la vida del objeto.

Lo que guía mi oficio

Tiempo, atención
y permanencia.

01

Una pieza por vez

Trabajo cada encargo individualmente para conservar su historia y revisar cada detalle.

02

Materiales honestos

El metal puede cambiar y adquirir pátina. No oculto su naturaleza: dejo que acompañe el paso del tiempo.

03

Hecho para durar

La emoción orienta el diseño y el oficio asegura que el objeto pueda usarse y conservarse.

Tu historia puede ser la próxima

Contame sobre
tu mascota.

Empecemos con una fotografía, un nombre y ese detalle que nunca querés olvidar.

Crear una pieza conmigo